TU CORAZÓN ES TU MAESTRO

….. en PALMA DE MALLORCA y en AMOREBIETA.


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El maravilloso instante de la Concepción – Carlos Muñoz.

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Hoy voy a escribir sobre lo que a mi parecer es el momento clave en nuestra vida: LA CONCEPCIÓN.

Todo en el Universo es cíclico, todo tiene un comienzo y un final, o mejor dicho, todo aparece en una realidad determinada, evoluciona siguiendo su proceso y por último desaparece a través de un cambio de estado, apareciendo de nuevo en otra realidad distinta a la anterior, en la que también seguirá su proceso de evolución. Y así hasta el infinito…. Hasta la ciencia lleva muchos años diciendo que la energía ni se crea ni se destruye, se transforma. Estos procesos son una forma de fractalidad. Se sabe que las partículas subatómicas aparecen y desaparecen de nuestra realidad miles de veces por segundo. ¿A dónde van?

Si cambiamos de escala y prestamos atención al ser humano, en el momento de la Concepción hay “algo” (a falta de una palabra mejor) que se instala en la combinación del espermatozoide y el óvulo, o sea, aparece en nuestra realidad. Tras una vida de experiencias, aprendizaje y evolución, finalmente morimos, y ese “algo” abandona este cuerpo físico y aparentemente desaparece. Evidentemente desaparece de nuestra percepción porque está en un rango de vibración fuera del alcance sensitivo del ser humano (otra dimensión). La teoría de la reencarnación se apoya en esta idea.

Si volvemos a cambiar de escala, nos damos cuenta que todas las estrellas, planetas, asteroides, cometas, gases interestelares, etc, giran a toda velocidad alrededor del plano de la galaxia, pero aproximándose muy lentamente hacia el agujero negro supermasivo que se encuentra en su centro. Este proceso dura eones ( un tiempo enorme inmanejable para nuestra escala), pero cuando nuestro planeta llegue a ese punto, evidentemente desaparecerá de este plano de existencia y su alma planetaria pasará a otro plano.

Volviendo al ser humano, hay un momento en el que nuestra Alma elige donde se va a encarnar, en el seno de que cultura, de que familia. Sabe que naciendo en ese lugar familiar determinado va a conllevar una serie de programas inconscientes que van a condicionar totalmente su paso por la vida. La inteligencia del Clan acopla esta información transgeneracional en el instante mismo de la Concepción.

¿Por qué es tan importante lo que ahí ocurre? Porque esa información nos conduce inexorablemente a vivir situaciones en nuestra vida una y otra vez, que tienen que ver con la información transgeneracional que portamos. Es una manera perfecta de exponernos siempre a las mismas situaciones con el fin de aprender algo de ellas. En la naturaleza, todo acaba expuesto en algún momento dado a algún agente estresante. Y es ahí donde puede ocurrir la adaptación, que es un eslabón en la larga cadena de la evolución.

A nivel familiar ocurre lo mismo. En el momento en que encarnamos (la Concepción) , pasamos de ser un campo de posibilidades infinitas que algunos llaman Alma, el Ser, etc, a ponernos una mochila con información limitante (creencias, traumas, memorias físicas, etc) que nos acompañará el resto de nuestra vida. Estamos dentro de un sistema evolutivo autoorganizado (la familia), y con nuestras experiencias aportamos información a tiempo real al inconsciente familiar, el cuál determina las siguientes estrategias. Se podría hacer el símil de que el ser humano es a la humanidad lo que la célula al ser humano, y dentro del sistema llamado humanidad, hay subsistemas: paises, provincias, ciudades, pueblos, barrios, familias y personas.

Es como si en ese momento se decidiera el devenir de nuestra vida. Toda esa información que llevamos en nuestra mochila nos acota tanto nuestra capacidad de decisión, que se puede decir que prácticamente no tenemos libre albedrío. Y todo comienza en ese instante sagrado, desde ahí está nuestra programación haciéndonos experimentar (incluso en la tripa de nuestra madre) situaciones a las cuales somos especialmente sensibles por configuración. Lo que ocurre es que en el caso concreto del embarazo, es a través de las experiencias de la madre. Y así nos pasamos la vida, viviendo situaciones de un color similar en la niñez, en la adolescencia, en la adultez, y finalmente en la vejez. Si por ejemplo una de nuestras temáticas fuera la sensación de inexistencia, de niños podrían nuestros amigos dejarnos de lado, de adolescentes podriamos sentir que ninguna persona que nos gusta sabe ni que existimos, quizá ya de adultos y si hemos conseguido emparejarnos, nuestra pareja está siempre ausente o no nos hace ni caso.

La vida es machacona, una y otra vez, pero en el fondo es una bendición, porque te está diciendo constantemente cuál es el problema, y si por cansancio o por lo que sea, te das cuenta de ello, ya puedes empezar a hacer cambios. No puedes arreglar algo que ni siquiera sabes que existe. Y ahí es donde todo se pone interesante, porque para hacer cambios en tu vida hay que tomar decisiones que se salen del estrecho margen de decisión con el que nacimos. Asi que previamente hay que liberarse de esa mochila que se instaló en el mismo momento de la concepción. Y eso requiere de dedicarse a uno mismo durante un tiempo, de desarrollo personal. A veces, por no afrontar nuestra realidad damos vueltas, y este proceso de desarrollo personal se puede eternizar. Todo es mucho más fácil, realmente sólo necesitamos UN INSTANTE. En ese instante, hay una muerte en vida y todo vuelve a empezar, pero esta vez con menos creencias limitantes, y nuestra vida cambia, vaya si cambia….

La verdad es que al igual que las partículas subatómicas, morimos a cada instante y volvemos a nacer, pero este momento en concreto (TOMA DE CONCIENCIA) morimos de nuevo para aportar nuestra información al Inconsciente Familiar, y cuando volvemos, todo es diferente. Sentimos la vida de forma distinta, cambia nuestra energía, y nuestros miedos se diluyen.

Ahora si, ya estamos en otras condiciones para permitirnos experimentar aquellas cosas que siempre deseamos hacer pero que nuestro Inconsciente no nos permitió. Éste es el punto, trascender aquella información que llevamos a cuestas desde el mismo instante de la Concepción.

Salud.

CARLOS MUÑOZ (TERAPIA HOLONICA)

Tel: 687395288

Web: terapiaholonica.com

Mail: terapiaholonica@gmail.com


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A que esperas….. – Carlos Muñoz.

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A que esperas…. El tiempo pasa, eres consciente de que hay cosas que no te gustan en tu vida, sin embargo no haces nada para cambiarlo.

A que esperas…. Te das cuenta que si tu no cambias nada, todo acaba con el resultado de siempre. Y a pesar de ello, no lo haces.

A que esperas…. Te gustaría que venga alguien u ocurran cosas que te ayuden porque sientes que es demasiado para ti sol@, pero hay una parte dentro de ti que sabe perfectamente que eso no va a ocurrir.

A que esperas…. ¿Estás dispuest@ a cerrar los ojos y fingir que no pasa nada, arriesgándote a envejecer y darte cuenta que perdiste la vida en esa espera?

Sabes, no hay mayor dolor que vivir una vida que no quieres. Ese martirio es silencioso, empezó hace mucho años y lentamente ha ido cercenando tu alegría de vivir. Hoy día ya no ves sentido a tu vida, ya perdiste las ganas de sonreir, de jugar, de disfrutar.

Pero yo te quiero decir algo: la mayoría de las personas tienen miedo a lo desconocido, llevan toda su vida siguiendo fielmente sus programas heredados, y no se permiten ni imaginar que pasaría si hicieran los cambios que desean. Esos miedos son humo, una fantasía de sus mentes para mantenerlos bien atados a sus programas familiares. ¿Y sabes que? Que cuando por fin das el salto al vacío por cansancio o porque no te queda más remedio, NO OCURRE NADA. El Universo ni se despeina, el planeta Tierra sigue su curso, la sociedad en la ciudad en la que vives sigue igual, quizás se genere algo de estrés en tu entorno más cercano, pero cuando has dado un paso al frente hacia TU FELICIDAD, de entre esa niebla que se genera, sale un rayo de luz, un atisbo de lo que está ahí esperándote. Y en ese momento te das cuenta que en medio de esa tormenta, sólo te queda mantener tu atención enfocada en esa luz y dar el siguiente paso, todo el tiempo.

¿Te has preguntado alguna vez porqué estás somatizando tantas enfermedades físicas o mentales?

La respuesta es que no hay coherencia en tu vida entre lo que haces, lo que sientes que deberías hacer y lo que piensas que debes hacer. Tenemos la fantasía de que a los demás podemos engañarles, pero lo que no podemos hacer es engañarnos a nosotros mismos. Tu cuerpo no perdona, y cuanto más consciente eres, menos margen a la incoherencia. Y ese mecanismo es el ariete que te empuja si o si a ponerte en orden.

El sentido de la vida es la experimentación, el aprendizaje, y por lo tanto, todas las formas posibles de experimentación son igualmente respetables. Lo que nos convierte en Dioses cocreadores de nuestra realidad es la capacidad de decisión. Cada decisión tomada dentro de nuestros programas, nos encarrila aún más hacia un futuro totalmente predeterminado, pero si un día, por una toma de conciencia, nos aventuramos a explorar otro camino no acotado por la fidelidad familiar inconsciente, aparece ante nosotros un mar infinito de posibilidades. Y eso vuelve tan excitante la vida, que merece la pena pasar por la crisis de reordenamiento una y mil veces. Es como volver a nacer, la vida se pone de nuevo interesante por momentos, te sorprendes tu mism@…¿Que tipo de Dios cocreador quieres ser?

Atrévete, da ya un paso adelante hacia lo que deseas, convierte la vida en un libro en blanco por escribir. ¿Te imaginas tener 90 años y recordar con orgullo el momento en el que decidiste tomar las riendas de tu vida?¿Hacerte responsable de tu historia? El momento es AHORA, no hay otro posible, no te engañes. Ya sea tu pareja, tu trabajo, tu vida social, tu relación familiar, etc, mereces ponerte en coherencia y ser más feliz, sólo así podrás dar la mejor versión de ti a la vida y a los tuyos.

Y por si tenias dudas, lo dice hasta el refranero español: el que espera, desespera.

Salud.

CARLOS MUÑOZ (TERAPIA HOLÓNICA)

Tel. 687395288

Web: terapiaholonica.com

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Adopciones y/o Desarraigo familiar – Gemma Pitarch.

Si eres adoptado o no sabes nada de tu familia, esta historia te va a ayudar a comprender que la vida que estas viviendo está contando tu historia y que la familia que te adoptó era perfecta para ti.

Todo está donde tiene que estar. El universo es perfecto.

Detrás de esta increíble historia de superación personal, está “la otra historia” que me ha llamado poderosamente la atención y sobre la cual escribo.

Vienen personas a consulta que no saben nada de su familia de origen ya sea por temas de abandono, adopción o desarraigo de la familia.

Tienen la gran duda de si podrán trabajar su transgeneracional y proyecto sentido gestacional en estas condiciones.

Por experiencia sé y es lo que siempre explico que se puede trabajar con la información de la familia adoptiva perfectamente, pues nada es por azar y terminamos exactamente en la familia que nos va a propiciar que vivamos las experiencias que por configuración inconsciente hubiésemos vivido en nuestra familia de orígen, eso si, este cambio de familia nos va a aportar recursos que nos van a dar la opción de hacer algo diferente, algo mejor y en nuestra mano está el aprovecharlos.

En cuanto al desarraigo pues … solo tienes que observar tu vida para saber lo que hubo antes.

Al ver el vídeo de esta niña abandonada por nacer sin piernas y cómo desde que es muy pequeña se empeña en ser una deportista de élite y cómo ya de adulta, se entera que su hermana biológica también es una deportista de élite, he visto el ejemplo perfecto de lo que siempre explico en consulta a las personas adoptadas, “estás donde tienes que estar, el universo es perfecto”.

He pensado automáticamente en el transgeneracional y proyecto sentido y al investigar en la web me encuentro lo siguiente:

Esta es la historia de Dominique Moceanu. La historia de una gimnasta que fue gimnasta porque sus padres quisieron que lo fuera antes de que naciera. Que empezó a entrenarse cuando sólo tenía 3 años, se convirtió en profesional a los 10 y enseguida la abrazaron la fama y las fortunas. A los 14 alcanzó la gloria máxima consagrándose campeona olímpica. Me hice una promesa. Mi primogénito, fuera varón o mujer, sería gimnasta. Era un sueño no cumplido, repitió una y otra vez Dumitru Moceanu, su padre, sin ponerse colorado y orgulloso de su determinación. Al final, el 30 de setiembre de 1981, nació una nena, pero eso no importó demasiado. Tanto Dumitru como su esposa Camelia fueron dos gimnastas rumanos de alto rendimiento frustrados y querían tener una estrella en la familia. A cualquier precio. Dominique empezó a conocer la viga de equilibrio y las barras asimétricas al mismo tiempo que las pocas muñecas que la esperaban en su dormitorio después de cada entrenamiento. Nunca tuve infancia, dispara Dominique. ¿Es que no existe otra cosa que no sea la gimnasia? …..

fuente:  http://edant.clarin.com/diario/1998/12/27/r-07401d.htm

Nueve años después tienen a la protagonista de este vídeo con la misma intención ….. esta niña nace sin piernas, no les sirve para su propósito y la abandonan.

Pero está niña además de llevar una información transgeneracional de  probable prohibición para avanzar en la vida, en los proyectos o para marchar de la familia. (nacimiento sin piernas) fue programada por proyecto sentido como deportista de élite así que sigue su programa a pesar de no saber nada de su familia de orígen.

Así funciona el inconsciente, pensamos que lo que hacemos, lo decidimos nosotros pero actuamos siempre en base a nuestra programación y solo cuando descubrimos y comprendemos esto, es cuando empezamos a ser libres.

Os dejo con el video.

Gemma Pitarch.

 

Fuente: gemmapitarch.com


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El mayor obstáculo frente al cambio – Carlos Muñoz.

Estoy solo

Lo veo a diario en consulta, hay personas que todo lo que intentan les funciona de forma fulminante y hay otras que parece que todo lo que intentan no les sirve. Luego, por supuesto, está el grupo intermedio (y el más grande) en el que hay cambios rápidamente, pero que luego quedan aspectos sobre los que hay que trabajar más. Sobre el grupo al que no le parece funcionar nada voy a hablar en las próximas lineas.

Como ya he tratado en varios artículos, mi visión de la sanación es la siguiente: NADIE SANA A NADIE NUNCA NADA. Creo que mi postura es clara al respecto. El terapeuta es una herramienta valiosísima que el consultante utiliza para activar él mismo sus mecanismos inconscientes de reparación. Lo que pasa es que, con la visión más extensamente aceptada de lo que somos, hay una creencia generalizada de que tenemos que acudir a alguien capacitado para que nos cure, cargando la responsabilidad de nuestro proceso sobre el terapeuta de turno. Y no quiero decir con ésto que los terapeutas no pintemos nada en la sanación del consultante, pero desde luego pensar que unas sesiones de acupuntura, o de reiki, o de fisioterapia, o de osteopatía, o de Biodescodificación me van a solucionar mi problema, es poco realista, aunque totalmente respetable. La labor del terapeuta es dar a cada persona que acude a él, el catalizador que necesita para que comience su proceso de sanación, a veces será en forma de técnicas terapéuticas, otras será acompañando en el proceso, otras será ayudándole a tomar conciencia de lo que le está pasando, etc. Pero después de eso, es el consultante el que ha de recorrer el camino, y nadie puede hacerlo por él. Al final, la búsqueda de la coherencia es el objetivo. Unas sesiones de acupuntura, por ejemplo, apaciguará el síntoma porque a nivel energético hay una manipulación y un reequilibrado, pero como el orden jerárquico de manifestación existe, y el desarreglo emocional o mental persiste, tarde o temprano, como el mismo síntoma (lo más posible) u otro, la patología se volverá a manifestar. Sólo entrar en el mundo de la coherencia (pensar, sentir y actuar en la misma dirección) podrá eliminar definitivamente esa manifestación física de nuestra fricción interna.

Pues bien, dicho ésto hablaré un poco sobre el grupo al que parece no funcionarle nada de lo que prueban. Normalmente son personas que recorren muchas disciplinas terapéuticas diferentes pero con pocos resultados. He podido observar que en este grupo, están los que quieren que alguien les salve sin cambiar absolutamente nada en su forma de ser o de vida, porque entienden que ellos no tienen nada que ver en su enfermedad (es fruto de un virus, de mala suerte, siempre algo externo,…). Y con estas personas poco podemos hacer, salvo respetarles y derivarlos si se puede a terapeutas que vivan en el mismo paradigma. Pero en este mismo grupo también hay una parte muy amplia de personas que sienten que lo que les pasa tiene que ver con su mundo interno, pero a pesar de eso no consiguen resultados. Lo intentan y lo intentan porque SABEN que en ellos está el problema y la solución, pero hay algo que les bloquea totalmente: LA FIDELIDAD FAMILIAR.

La fidelidad familiar es algo que todos padecemos, es un mecanismo de protección inconsciente de supervivencia, es uno de los mecanismos de preservación más arcaicos. Hace mucho, mucho, mucho tiempo, abandonar el Clan(protección del grupo) o ser abandonado era sinónimo de muerte segura (depredadores, otros Clanes rivales,…). Y esa memoria ancestral que ha evolucionado durante millones de años, está grabada a fuego en nuestra mente inconsciente. Hay que recordar que NUESTRO INCONSCIENTE ESTÁ PARA PROTEGERNOS, y la fidelidad familiar es sólo una pequeña parte de éste. Pues bien, es precisamente ese MIEDO a ser excluido del Clan (La Familia en nuestra sociedad actual), el miedo a lo desconocido, el que nos paraliza la mayoría de las veces a la hora de efectuar cambios en nuestra vida, o hacer cambios en el tipo de relación que tenemos respecto a familiares, o distanciarnos de relaciones familiares tóxicas para nosotros. El Inconsciente no entiende de razonamientos (es inocente), si detecta que una relación en concreto o situación es dañina para nosotros, pondrá los mecanismos adecuados en marcha para que tomemos distancia, sin importarle que “una pareja es para siempre”, “es mi madre (o padre) ¿cómo le voy a odiar?”, “la familia debe estar siempre unida”, “los hermanos debemos querernos y ayudarnos siempre”, etc, en forma de enfermedad física o mental. He de decir en este punto que el equipo de baloncesto o los compañeros de trabajo, por ejemplo, pueden ser “simbólicamente” la familia para ti.

Entonces, en este grupo de personas que nada parece funcionar, la fidelidad familiar es aplastante comparando con los otros grupos. Se sienten totalmente paralizados ante la idea de efectuar cambios en su vida que impliquen rechazo o abandono de sus seres cercanos, aunque intelectualmente tienen muy claro que deberían hacerlo para sanar. Tan es así, que incluso en los duelos dirigidos en hipnosis, en los que el consultante es llevado a una escenificación mental dirigida por el terapeuta, a veces no pueden cortar los programas en su propia imaginación o tienen una resistencia casi infranqueable. Aquí la “mano” del terapeuta es crucial, decantándose por una u otra estrategia según el caso que tiene delante. Pero cuando una persona sabe cuál es su problema, y no hace lo que tiene que hacer, indica que no ha tomado Conciencia de la situación. Se ha quedado en el plano mental (intelectual) pero no se permite sentirlo gracias al bloqueo del que hablaba antes. Una toma de Conciencia implica acción, implica la puesta en coherencia, de hecho, cuando se integra de verdad, es imposible no hacerlo. De repente, las situaciones o personas tóxicas para uno se vuelven más insoportables, obligándonos así nuestro Inconsciente a pasar a la acción.

¿Y que podemos hacer con alguien que está paralizado ante el cambio que sabe que necesita?

Como terapeutas, después de haber ayudado a cambiar programas en el Inconsciente del consultante, debemos ser sumamente respetuosos con el proceso del consultante y acompañarlo siguiendo los tiempos marcados por el consultante. Normalmente el tiempo para pasar a la acción se alarga mucho en este grupo de personas y si hacen algo para lo que no están preparados, podría ser un desastre. Cada persona tiene su ritmo y nadie mejor que uno mismo para saber cuando es el momento adecuado para hacer cambios en tu vida.

Un ejemplo clásico de personas de este grupo son aquellas que se han pasado la vida ayudando cuando lo necesitan a todo el Clan. Por supuesto, como están viviendo ese programa, lo extienden a sus amigos y compañeros de trabajo. Ayudar a alguien que lo necesita es algo precioso, pero cuando lo vives bajo un programa férreo pierde toda su gracia. No puedes negarte a lo que te pidan aunque te venga fatal y haya más personas que podrían hacerlo, lo cuál genera una tensión interna increible. Además todos tus parientes saben que siempre estás ahí si de ayudar se trata, asi que al primero que llaman es a ti.

Otro ejemplo de programas que a veces son bien difíciles de cambiar son el de hijo bastón. Personas que son adultas y viven en casa de sus padres. Cuya misión principal inconsciente en la vida es cuidar de sus padres o abuelos. Su vida sentimental suele ser un desastre y no se comprometen porque eso iría en contra de su objetivo principal inconsciente. Nuevamente, cuidar de tus padres es precioso, ¿pero que tal si se hace de otra manera y además teniendo una vida personal plena?

En estos 2 ejemplos también he visto cambios muy rápidos, pero en mi experiencia son las 2 temáticas que más bloqueos han encontrado a la hora de entrar en acción.

En resumen, vivir toda una vida siguiendo una serie de programas y de repente, llega el día que te das cuenta que has funcionado de forma automática haciendo cosas que lejos de hacerte feliz te han ido cargando de cierto estrés interno o incluso te han enfermado, es sumamente complicado de gestionar para algunas personas. Como terapeutas tenemos que tener mucha paciencia con su proceso y hacer un buen acompañamiento para que llegue el momento adecuado de la acción. Pero que lo que está claro es que si alguien se piensa que su proceso se lo va a hacer alguien por él, o que su terapeuta va a sacar su varita mágica y de repente ocurre todo lo que al consultante le gustaría, pues va a ser que no.

Como decía Antonio Machado: “caminante, no hay camino, se hace camino al andar….”.

Salud.

CARLOS MUÑOZ (TERAPIA HOLONICA)

Tel.: 687395288

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Contratos: códigos que nos impide ser lo que somos – Plano sin fin.

Abre-tu-mente

El primer contrato con el que cargamos es nuestro nombre.  Ahora vamos a observar otros en formato de “programas” que tenemos instalados en nuestro interior, a los que resulta difícil acceder con el lenguaje racional y que nos impiden llevar una vida plena.

Estos contratos son una especie de “códigos” que están situados en lo más profundo de nuestras mentes en forma de creencias y de todo tipo de inhibiciones paralizantes.

Cuenta Marianne Costa que en un momento de su vida escribió en un papel de pergamino: “soy una fracasada”. Después lo firmó con una gota de su sangre y lo enterró. En ese lugar plantó una bella flor y empezó a diseñar su realidad liberada de esa maldición. (Es un acto psicomágico, donde nos liberamos de esos códigos que recibimos de nuestra familia)

Un contrato es un acuerdo entre dos partes que se comprometen a dar algo y a recibir algo a cambio. Pero no todos los contratos están sobre papel, ni siquiera son verbalizados, ni tampoco todos están en el plano de la consciencia. Más aún, como en el caso del nombre, hay contratos que aceptamos en desigualdad de condiciones porque se “sellan” en la más tierna infancia: el niño intuye que el incumplimiento implica no ser querido, lo que significa la muerte. Nuestro cerebro más primitivo nos dicta la orden de obedecer cuando la amenaza es ser expulsado del clan.

Estos contratos pueden afectar a nuestros cuatro egos:

Ejemplos de contratos intelectuales:

Muchas de las creencias que tenemos son contratos que mantenemos con nuestro árbol genealógico, ideas que se nos han transmitido desde nuestros bisabuelos y que no podemos cuestionar. (Debemos deshacernos de cualquier creencia que no sea bella y útil)

a) “Serás abogado, como los hombres de provecho de esta familia”

(En árboles donde el artista es considerado como un muerto de hambre, que en realidad no sabe hacer nada)

b) “En esta casa se habla cristiano”

(No me salgas con querer estudiar lenguas…sólo hay que hablar una lengua: la materna)

c) “Eres torpe como tu madre”

(Una profecía que actúa como una maldición que acaba cumpliéndose)

d) “En la vida debemos dejar las cosas igual que nos las hemos encontrado”

(Señal de que el árbol se ha estancado…)

e) “Un hijo nunca debe superar a un padre”

(Una locura absoluta que se conecta con la neurosis de fracaso)

Los contratos intelectuales son como las “ideas irracionales” que describe Albert Ellis, raíces de nuestras emociones perturbadas y comportamientos desajustados. La psicogenealogía conecta con su famosa y en muchos casos efectiva RET (Terapia Racional Emotiva), en el sentido que la familia configura un esquema de creencias tóxicas que nosotros adoptamos por lealtad a ella y que se mueven en cuatro ejes fundamentales:

*Si no tienes lo que necesitas, te mueres. (“Si mi novio me deja, me muero”)

La herencia tóxica es confundir la necesidad con el deseo. Si no tienes alimento, te mueres, pero si deseas a tu novio y no lo tienes, sigues viviendo…

*Esto es horrible (“Es horrible que tenga que cancelar mis vacaciones”)

Se juzga en exceso. No hay nada categóricamente malo o bueno. Hay hechos que nos causan más o menos dolor. Si ordenamos los hechos dolorosos de 0 a 10 y en el 10 ponemos la muerte de un ser querido, ¿cómo valoraremos cancelar una vacaciones?

*No lo soporto (“No soporto la soledad”)

Hay situaciones que matan, son insoportables. Creer que algo es el límite entre la vida y la muerte nos hace sentirnos agonizantes cada vez que eso sucede. Eso lleva a preferir un desastre de relación amorosa, la soledad está prohibida por el árbol, porque es acercarse a la muerte.

*Si sucede algo malo es que hay un culpable y tiene que ser condenado. La familia nos enseña a juzgar y buscar culpables en los que descargar la responsabilidad de lo que pase, o a culparnos a nosotros mismos. Los acontecimientos no son una confluencia de factores, nada tiene una única causa. Si nos sentimos culpables de algo, la mejor medicina es una fórmula con tres elementos: la aceptación, la reparación y el aprendizaje de lo sucedido para evitar en lo posible repetir el mismo error en el futuro.

Ejemplos de contratos emocionales:

Suelen venir en formato de inhibiciones emocionales. Muy asociados a los niveles de consciencia infantiles…

a) “No crezcas”

(Si se hace mayor un día abandonará a sus padres. Esta orden lo mantendrá con una edad emocional de 10 años para el resto de su vida)

b) “Aquí somos del Madrid”

(Desde el primer mes de vida el niño es socio del club. Cuando crece no tiene alternativa, si no le gusta el fútbol o no es madridista, será considerado un traidor o un enfermo)

c) “No seas tonto y no te hagas novia”

(Quédate con la madre…ella no te defraudará)

e) La pareja es para toda la vida

(Nadie se ha divorciado jamás, en nuestra familia todos somos muy católicos)

Los contratos emocionales nos atan con fuerza al pasado y fomentan las relaciones basadas en la dependencia emocional. Disolver estos contratos es abrir al fin la puerta a la libertad de amar con un nivel de consciencia superior.

Ejemplos de contratos libidinales:

Aquí están todas las inhibiciones creativas y sexuales

a) “El teatro-la pintura-la música, son una pérdida de tiempo”

(Es como decir que no debes dedicarte a cosas que no son de provecho…)

b) “Esta relación no te conviene”

(Podríamos preguntarnos: ¿a quién no le conviene en realidad?)

c) “Te casarás a los 25 años y a los 26 llegará la única hija”

Este podría ser un contrato inconsciente que se repite de generación en generación. Un proyecto que el árbol tiene para nosotros

d)”La mujer que expresa deseo sexual es una fulana”

(Si el sexo de la mujer es sólo un instrumento de procreación, se le prohíbe gozar con su energía libidinal y a la postre de la creación y de la vida).

La prohibición de la homosexualidad y de prácticas sexuales no existentes en el repertorio del árbol, también son contratos que al incumplirlos nos bloquean la libido o nos sentimos culpables y merecedores de castigos si “nos salimos del tiesto”.

Ejemplos de contratos materiales-corporales-económicos:

Las inhibiciones económicas. Es necesario que encontremos los elementos que permitan separarnos de la violencia, del miedo y de la culpabilidad…

a) “Eres idéntico a tu abuelo”

(Y con ello uno de los linajes toma posesión del hijo)

b) “No toques los botones que los romperás”

(Cuando no te dejan tocar nada es porque no tienes espacio)

c) “El dinero es el pecado”

(Si nos hacen creer que el dinero es sucio, nos generará mucha culpabilidad ganarlo)

d) “El que arriesga pierde”, “Más vale pájaro en mano que ciento volando”, “Más vale malo conocido que bueno por conocer”…

(Salir del territorio es una deslealtad imperdonable y tenemos un miedo ancestral a no volver a ser admitidos en el clan).

Todo esto insta a acomodarse con una pareja que ya no aporta nada, un trabajo insatisfactorio, una casa que no es un hogar y también a una ciudad, un banco, un grupo de amigos etc. Instalados en un territorio para siempre, porque nos han enseñado que arriesgarse es perderlo todo, en lugar de impulsarnos a seguir nuestros deseos como sabio camino de transformación.

Los contratos se cumplen por lealtad, pero también por temor a las consecuencias. Digamos que hay un miedo a ser castigados, a que se cumplan esas predicciones (maldiciones): “Si te divorcias, te mirarán mal”, “si te haces artista, vivirás en la pobreza”. Un acto psicomágico para sanar este tipo de miedo al incumplimiento a lo que los padres ordenaron, consistiría en realizar metafóricamente la predicción, escenificándola delante de ellos.

Alejandro Jodorowsky nos dice en una de sus diez recetas para ser feliz: “No hay alivio mas grande que comenzar a ser lo que en realidad somos. Desde la infancia nos imponen destinos ajenos. Es conveniente recordar que no estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios.”

 

Fuente: http://planosinfin.com